domingo, 17 de febrero de 2008

Debatiendo sobre el 9-M

LA VOZ DE GALICIA

Los cabezas de lista de PP, BNG y PSOE debatirán mañana en el Liceo Casino

Ana Pastor, Olaia Fernández y Antón Louro se someterán a las preguntas de siete periodistas locales


Mañana podremos escuchar en la capital a tres candidatos de las agrupaciones con representación en el Congreso de los Diputados por la provincia de Pontevedra. Se trata de los tres cabezas de lista del PSOE, el PP y el BNG: Antón Louro, carnotés residente en Pontevedra, Ana Pastor zamorana con residencia en Madrid y Olaia Fernández la única procedente de la ciudad olívica, los tres ya con más o menos experiencia en la Carrera de los Jerónimos.
En esta interesante iniciativa del Liceo Casino, que parece buscar un nuevo papel dentro de la vida social pontevedresa, podremos ver cómo los profesionales de los medios locales plantearán distintas cuestiones que desde el ámbito nacional afecten de forma directa a la provincia. Antón Louro, persona que en ciertos círculos se considera llamado a ocupar un puesto de relevancia dentro de un hipotético nuevo gobierno socialista, deberá convencer a los asistentes de que a pesar de lo que dicen los indicadores económicos, la crisis no es algo alarmante, o en su defecto, que el problema trasciende a nuestras fronteras. Ana Pastor, incondicional de Mariano, aprovechará sus últimos cartuchos para mostrar a un PP con ideas y de apariencia menos derechista (no olvidemos que hay un tercio de indecisos que decantarán el resultado), mientras que Olaia Fernández deberá convencer de la importancia de tener una voz nacionalista en el Congreso (y de que importa más esa voz durante cuatro años que un apoyo puntual a la ministra de infraestructuras cuando el socio de gobierno lo necesita...).
Fuera como fuese, lo que parece claro es que el resultado en la provincia sólo puede variar en un diputado que "in extemis" podría bailar y acabar cayendo en las filas del PP en detrimento del BNG (en cuyo caso, y según algunos estadistas del PP, la operación Nava Castro habría resultado rentable...).


Esperamos poder escuchar de los que serán nuestros representantes para los próximos cuatro años respuestas que nos permitan vislumbrar cuáles serán las líneas maestras de sus respectivos programas y sobre todo, como estas iniciativas se verán reflejadas a nivel local.
Además de tocar los temas estrella como pueden ser los relacionados con la incipiente crisis económica o la llegada del AVE, no estaría de más y daría cierta categoría al debate conocer la opinión de los invitados sobre una posible modificación de la ley electoral que permitiese una mayor cercanía de nuestros representantes a los ciudadanos, o el modelo de estado que permitirá la convivencia de las distintas realidades sociolingüísticas en la España del siglo XXI.

domingo, 10 de febrero de 2008

Una ciudad bonita para pasear


Por el afán de "humanizar" nuestra ciudad, básicamente a través de dificultar cada vez más la circulación en coche por nuestras calles, se ha conseguido que nuestra urbe sea sin duda un lugar agradable para pasear. Envidia de nuestros vecinos de Vigo que encuentran en la capital lo que allí parece un bien escaso. Cuando un vigués me pregunta cómo llegar hasta un determinado sitio de Pontevedra, después de no pocos mapas mentales que no me dejan trazar la ruta demandada, le indico que lo mejor que pueden hacer es dejar el coche en un aparcamiento y seguir andando... Es posible que sea eso precisamente lo que se busca y en ese sentido no cabe duda que lo han logrado.


El problema aparece cuando resulta que no todo el mundo coge el coche para pasear, o por gusto. Y es que la vida de la ciudad requiere un mínimo de movimientos de vehículos que cargan y descargan, ambulancias, bomberos y coches de policía que van allá donde se necesitan, personas de movilidad reducida que deben ser conducidas a sus domicilios, etc. y todo esto no es precisamente compatible con una ciudad demasiado peatonalizada. Sobre todo si esto no se ha hecho de forma ordenada, con un plan de trabajo claro y por personas con la competencia y la formación necesarias.


Así que cuando desde Vigo me dicen lo bonito que es pasear en Pontevedra no se si me siento orgulloso o más bien me da la impresión de ser un oriundo de Chinchón cuando un madrileño le canta las alabanzas de su plaza... Me imagino que está bien ser de Chinchón, pero pueblos con encanto ya tenemos unos cuantos. Lo que echo en falta son ciudades con empuje.